El lomito se paseó por la tienda y cuando encontró el juguete ideal lo agarró con su hocico y se fue, pero una trabajadora lo detuvo para quitarle el peluche.
Sin embargo, la gente que se encontraba en el lugar comenzó a aportar dinero para comprarle el peluche al perro y finalmente el cachorro se fue feliz con su nuevo juguete.