Erika capacita a hombres en normas legales, de tránsito y movilidad, después les enseña a manejar, revisar la unidad y les dice qué hacer cuando una mujer denuncia acoso sexual.

Para Erika todos los días es un reto, y lo mas difícil es la aceptación de los hombres, pues cuando ven que es una mujer conductora siente que los automovilistas les echan la unidad para ver si saben reaccionar.