Itzel era una niña cuando su mamá la acostó cerca del horno donde hacía pizzas para vender y hubo un chispazo que provocó una fuerte explosión. La menor tuvo que ser trasladada a Estados Unidos y su madre murió cinco días después.

La abuela de Itzel hizo todo para poder salvar a su nieta y tras 50 operaciones, por fin fue dada de alta tras 18 años. Sueña con ser chef o enfermera.