Irving Hernández, director de la primaria Antonio Abarca, detalla la gravedad de operar bajo extorsión en comparación con otros delitos: “Cuando son testigos de una balacera, quizá el tiempo es muy reducido, puede ser cuestión de uno o dos días, pero ya cuando hay una situación más grave, como puede ser extorsión, ya no es de días, de semanas, incluso hasta meses”.
En Acapulco muchos delincuentes están empezando a implementar el “cobro de piso” para poder estudiar y los estudiantes y maestros viven con miedo y algunos han dejado de asistir a las aulas por la situación.