En el Rancho Izaguirre se pudo constatar que los criminales utilizaban este lugar para adiestrar a jóvenes. Se encontraron fragmentos óseos, mas de mil 300 prendas, zapatos, fotografías y artículos personales.

En el recorrido del rancho se pudo saber que había una cocina, dormitorio, torre de vigilancia y un cuarto al que llamaban “carnicería”. La Fiscalía General de la República se encuentra realizando las investigaciones necesarias para esclarecer el hecho.