Itzel sufrió taquicardia, tenía las pupilas dilatadas y enrojecimiento tras ingerir una sustancia que su exesposo colocó en su vaso. A pesar de presentar todas las pruebas las autoridades no procedieron y le dieron carpetazo al asunto y exige justicia. Esta no es la primera vez que ocurre una situación así pues hay muchos casos de mujeres que denuncias a sus exparejas por abusos o violencia y no detienen a los agresores.