Aunque invisibles para el usuario, los data centers son el corazón de la vida digital. México vive un momento clave: la demanda crecerá con fuerza hacia 2030, pero el verdadero desafío está en garantizar energía suficiente, transmisión eficiente, reglas claras y uso responsable del agua. Una oportunidad histórica que exige planeación, inversión y talento especializado.