México depende de Estados Unidos para cubrir gran parte de su consumo de gas natural y gasolina, mientras enfrenta el desafío de sumar 10 mil megawatts de capacidad eléctrica en los próximos años. La clave está en atraer inversión, dar certeza jurídica y modernizar la red. La Ley de Inversión Mixta, la participación privada y la diversificación de energías —incluida la nuclear— serán determinantes para aprovechar el nearshoring y avanzar hacia el objetivo de net cero en 2050.
En el sector energético de México destaca una gran dependencia de Estados Unidos para gas natural (70% del consumo y 60% de la generación eléctrica) y gasolina (7 de cada 10 litros importados). Para el 2026, México enfrenta el reto de atraer inversión y garantizar certeza jurídica para cumplir con una demanda de 10,000 megawatts de capacidad adicional en el sector eléctrico.
La “Ley de Inversión Mixta” en el Congreso, resulta crucial para atraer inversiones complementarias del sector privado, dado que las empresas públicas carecen de recursos suficientes. Es importante otorgar certeza regulatoria, permisos claros, tarifas eficientes y la modernización de la red de transmisión. En cuanto a las energías limpias es importante considerar la diversificación, incluyendo la energía nuclear, además de los renovables intermitentes. Con estas acciones, México busca capturar el nearshoring y cumplir con los compromisos internacionales para tener un 50% de energías limpias para 2050 y alcanzar el “net cero” en 2050.