En esta emisión de Punto de Fuga, Raúl Quintanilla y Pablo Hiriart hablan sobre la Censura.

Hiriart comenta que es un método que se usa desde hace siglos.

En el Siglo XIII, existía la censura religiosa. La Santa Inquisición, habla de la Herejía, la iglesia medieval, infundió miedo y este alimenta la censura.

En 1498 el predicador Savonarola, coaccionó a los florentinos a quemar sus objetos de lujo así como los libros de Boccaccio entre otros, que no estaban permitidos, creó lo que conocemos como la hoguera de las vanidades y curiosamente él muere también quemado en la hoguera, sus ideas eran para imponer una sola verdad.

En Política, el éxito del censor es lograr la autocensura, hacerle creer a los demás que no tiene sentido meterse en problemas, que su opinión no cuenta. Desalentar la opinión, de los votantes, los jóvenes, los empresarios.

La Resignación, es el veneno del alma, este concepto te quita la energía y te hace vivir aceptando lo que te toca, además ese concepto lo meten en los procesos educativos, un principio de la censura, la ignorancia.

Los regímenes autoritarios no quieren víctimas, quieren quitarle la dignidad al que piensa diferente, ridiculizarlo.

El Santo Oficio no quería muertos, sino arrepentidos. Las ideologías que imponen el pensamiento único no van a ganar. Van a ganar los que son tachados de locos o se atreven a hablar, concluyen.