Entre sequías, falta de apoyos y caída en los precios, el sector azucarero enfrenta un panorama complejo que se agrava con tensiones comerciales y el avance de la fructosa en el mercado. De cara a la negociación del T-MEC, México se prepara para un escenario de presiones y asimetrías que pondrán a prueba la viabilidad de una industria clave para el campo y la economía nacional.